Nino Joya

Cómo mejorar tu comunicación al hablar con mascarilla

Más allá de la obligación legal, todos y todas hemos asumido la necesidad de llevar puesta la mascarilla para evitar posibles contagios. Incluso creo que en la era post-COVID (cuando diablos llegue) pasará mucho tiempo hasta que vayamos a un hospital o viajemos en transporte público sin mascarilla.

La distancia social y los confinamientos han disminuido nuestras relaciones pero, incluso cuando estamos cerca unos de otras, el uso de la mascarilla ha perturbado nuestra interacción social.

Por suerte, la comunicación tiene muchos componentes. Puedes ajustarla y mejorarla concentrándote en las otras partes que no están ocultas detrás de la mascarilla. Veamos cómo.

La cara (o lo que queda de ella…)

Las microexpresiones son expresiones faciales involuntarias, la forma más primaria en que las personas exhiben sus emociones y descifran los sentimientos de los demás. La felicidad, la tristeza, el asco, el miedo, la ira o la sorpresa se comunican a través de las microexpresiones que, a diferencia del resto de expresiones faciales, son muy difíciles de esconder… salvo que lleves una mascarilla.

Si no puedes reconocer estas señales, si no puedes “leer” el estado emocional de otra persona, se reduce tu capacidad para empatizar con ella. Y viceversa, si tu propia mascarilla oculta tu estado emocional, es posible que las demás no puedan empatizar contigo. Por último, llevar una mascarilla también puede hacer que te sientas más distraída y cohibida, debilitando aún más tu conexión con los demás.

Si no puedes leer el estado emocional de otra persona, se reduce tu capacidad para empatizar con ella

Afortunadamente, puedes recuperar cierto control sobre la comunicación trabajando con lo que te queda: los ojos. Ya os hablé de la importancia de la mirada en este artículo. Si quieres que te entienda (y atienda) una interlocutora con mascarilla, debes mirar a los ojos. Parece fácil pero no lo es. A todos nos cuesta mantener la mirada pero es algo fundamental en los tiempos “enmascarados” que vivimos.

Nuestro lenguaje corporal

Pero no sólo nos comunicamos con los ojos. Te sorprendería la cantidad de información que somos capaces de transmitir con nuestro propio cuerpo.

Por ejemplo, cuando estamos contentos nos ponemos más erguidos y levantamos la cabeza; pero cuando estamos tristes, nos encorvamos y la bajamos. Si estamos enfadados, todo nuestro cuerpo se tensa. Aprender cómo la gente utiliza su cuerpo para transmitir sus emociones puede reducir la incertidumbre que sientes al comunicarte con alguien que lleve mascarilla.

También debes ser consciente de tu propio lenguaje corporal, por lo que te recomiendo que sigas estos consejos:

  • Cuando se entabla una conversación, recuerda que para demostrar interés y atención por la otra persona la clave no está en girar el cuello hacia ella sino en mover tu torso e incluso todo tu cuerpo en esa dirección.
  • Para hacer saber a alguien que quieres empezar a hablar es bueno enderezar tu postura, levantar el dedo índice o asentir con más frecuencia.
  • Por último, ten en cuenta que imitar la postura de otra persona puede aumentar su agrado e incluso su conformidad.

No olvides el impacto de tu voz en la comunicación

Usando palabras de Javier Reyero en su libro Hablar para convencer, «la voz da color al discurso». El lenguaje paraverbal, es decir, la voz con todos sus matices -entonación, volumen, pausas o ritmo- es fundamental tanto si llevas mascarilla como si no.

La voz y la respiración están muy ligadas: si dominas tu respiración conseguirás que la voz llegue alta y clara a tu interlocutora. Ojo cuando hables en espacios abiertos porque la mascarilla te obligará a elevar demasiado la voz para hacerte entender. Sin querer, comenzamos a gritar convirtiendo nuestra voz en algo histriónico y chirriante. Además, elevar la voz también puede dar una falsa sensación de enfado o frustración.

Y recuerda: las mascarillas amortiguan el habla y dificultan la comunicación, especialmente para las personas con pérdida de audición. Este estudio examina la atenuación acústica causada por diferentes tipos de mascarillas.

Si dominas tu respiración conseguirás que la voz llegue alta y clara a tu interlocutora

Te recomiendo que pongas en práctica estos consejos:

  • Preocúpate sobre todo de tu entonación y tu pronunciación.
  • Vocaliza. Abre bien la boca debajo de la mascarilla. Te entenderán mejor.
  • Eleva el volumen de tu voz pero no grites. Si es necesario utiliza un buen micrófono.
  • Cuidado con el uso de las pausas y silencios. Son útiles en oratoria pero al llevar mascarilla pueden tener efectos contrarios, sobre todo en televisión.
  • Y, como he dicho en muchas ocasiones, lentifica tu discurso, es decir, habla despacio!!! Tiene un 3×1: te entenderán mejor; podrás respirar y, por tanto, no te cansarás. De lo contrario caerás en el temible efecto Darth Vader…

Últimos consejos para terminar

Aunque las mascarillas pueden hacer que las conversaciones parezcan más desangeladas, no olvides que estamos preparados para comunicarnos, incluso con parte de nuestro rostro oculto. Antes de una próxima interacción, piensa en cómo mejorar tu conexión con los demás y aplica estos últimos 10 consejos:

  1. Si vas a organizar una comparecencia pública o rueda de prensa, busca un lugar tranquilo para hablar.
  2. Utiliza tu cuerpo y tu voz para transmitir las emociones que tu mascarilla pueda ocultar.
  3. Enfatiza tu mensaje con las manos, con la cabeza y con tu cuerpo en general.
  4. Ya que no se nos ve la boca, los labios, la lengua o la sonrisa, potenciemos nuestros ojos y nuestras cejas.
  5. Evita “distracciones” en tu interlocutor: no uses demasiados adornos ni mascarillas «de fantasía».
  6. Es preferible no usar atriles, mesas u otros obstáculos entre tú y tu público. Bastante barrera supone ya la mascarilla.
  7. Cuando alguien no te entienda, reformula tu frase, dila un poco más despacio y articúlala más.
  8. Si eres tú la que no entiendes a otra persona, intenta hacer preguntas cerradas, como «¿Quieres ir al parque?», en lugar de preguntas abiertas como «¿Adónde quieres ir?».
  9. No te rayes. No esperes que todo salga perfecto. Como en cualquier conversación, cometerás errores.
  10. Y el último consejo: tomar las medidas necesarias para evitar contagios no significa descuidar tus relaciones.

Recuerda que la «distancia social» no tiene por qué significar «distanciamiento social».

Nota: Esta entrada es parte cosecha propia y parte traducción (muy) libre del artículo de Cheryl Chambers publicado originalmente en  The Conversation, con el título «3 ways to get your point across while wearing a mask – tips from an award-winning speech coach».